Quiero compartir con ustedes mi experiencia como docente, es muy poca pero por increíble que parezca ya tengo satisfacciones.
Soy Lic. en Mercadotecnia e igual que otros compañeros, puedo decir que estoy en esto por causalidades de la vida. Hace casi 5 años me encontraba yo sin trabajo, había terminado mi carrera y contaba con algo de experiencia profesional ya que había trabajado en la Iniciativa Privada por algún tiempo. Fue entonces que una amiga de la preparatoria me comentó del Sistema donde ella trabajaba (de hecho hacía mucho que me había platicado pero nunca presté atención), era un sistema de educación impartida principalmente a comunidades rurales, resultó pues que el Director del Sistema había sido mi Rector en la Universidad; cuándo le escribí y le dije que me interesaba entrar al Sistema me dijo que no había plazas pero que tuviera paciencia, luego supe que en la Coordinación Regional de Salamanca, de donde yo soy, había un lugar como Auxiliar Administrativo y solicité el puesto, no me importó que fuera para personas de prepa, la verdad necesitaba mucho trabajar, digo, eso de que mi esposo me mantuviera no me hacía precisamente feliz, siempre me ha gustado ser independiente, gracias a Dios me dieron la oportunidad y entré al SABES en octubre del 2005.
Lo primeros comentarios que me hacían era que en un año más podría irme de asesor educativo si había oportunidad, pero la verdad no me interesaba mucho. Así transcurrieron tres años durante los cuales nacieron mis dos hijos, precisamente cuando estaba esperando a Braulio, mi hijo menor, le dije a mi esposo que ya había estado bueno, que en cuanto naciera el bebé me iba de Asesora, a donde me mandaran; cabe mencionar que por ser escuelas rurales algunas están muy lejos o son de difícil acceso, pero yo necesitaba ya un cambio.
Luego que nació mi bebé comencé con las gestiones para mi cambio pero, son plazas muy peleadas, se me hizo muy difícil, me salían con que no tenía experiencia como docente y mil pretextos, gracias a Dios nuevamente, solicité un lugar que se estaba concursando (como muchos otros que ya había solicitado), y solo otra persona lo estaba pidiendo, un día me llamaron de Desarrollo Humano para decirme que la otra persona había renunciado a su solicitud, fue un verdadero golpe de suerte, al día siguiente presenté exámenes en León y para el 03 de agosto de este año, ya estaba yo en la escuela donde doy clases. Debo mencionar que me queda muy cerca, gracias a lo cual alcanzo a dejar primero a mis hijos en la guardería y eso para mí es muy importante.
La primer semana estuvimos haciendo planeaciones y un sinfín de trabajo para el semestre, y el día 10 de agosto ya estaba yo frente a grupo. Mi hermana me preguntó si me habían dado alguna introducción, capacitación o algo, a lo que respondí que no, que solo iba con mis ganas y con la formación que yo recibí en la escuela.
Casi a diario les dejaba tarea a los muchachos, cumplía al pie de la letra el horario de clases, y bueno, los traía a “raya” como dicen, atravesé un periodo de envidias por parte de muchas personas que creían que no merecía yo ese lugar, supe de algunas inconformidades por parte del alumnado, incluso me enteré que un alumno presumía de que él me iba a correr de la escuela por que era yo bien canija (jajajaja, era la mala), ¡hay Dios! Hubo momentos en que sí pensé en qué me había metido, solo recordaba el confort de la oficina.
Y bueno, creo que me he extendido bastante, el día de hoy, me siento bien, los muchachos me están aceptando y lo noto cuando salgo y me siento por ahí a la hora de almorzar y en dos minutos estoy rodeada de alumnos y alumnas.
Ser profesor de nivel medio superior implica para mi un gran compromiso por que es ahí donde ellos decidirán qué harán con sus vidas, trato de venderles la idea de que sí se puede. Cuando por ejemplo a los alumnos de quinto semestre les explico que si las empresas, que el personal, etc., por ahí escucho que dicen “y para qué nos dice eso si nosotros nunca vamos a tener una empresa” y entonces les pongo muchos ejemplos de micro, pequeñas y medianas empresas. Debo tener los ejemplos a la mano, y a veces yo misma me sorprendo de la seguridad con la que les hablo y eso me hace sentir muy bien
Ahora me preguntan si sigo extrañando la oficina a lo que contesto sinceramente, que lo único que extraño es el baño, ja, por lo demás creo que encontré lo mío, veo como me escuchan los chicos y entonces sé que lo estoy haciendo bien.
Si algo pudiera cambiar sería un poco el rol que tenemos como Asesores ya que la carga de trabajo administrativo a veces me impide dedicarle mas tiempo a preparar clases, honestamente no le dedico mucho a eso, me declaro culpable, pero es mi intención para el próximo semestre echarle más ganas a eso y aprovechar aunque sea los pequeños espacios libres, o no sé cómo le voy a hacer pero quiero poner mas de mi parte para llegar mas preparada cada día al salón de clases.
lunes, 10 de mayo de 2010
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Saludos Lulú
ResponderEliminarResulta muy interesante tu participación y llena de valor.Señalar que no te gusta ser mantenida es parte de tu personalidad (independencia). No se como te las arreglaste para atender a tus hijos y trasladarte a la comunidad pero eso se llama amor al trabajo y los resultados se reflejaran pronto. El que te pongas nerviosa, a todos nos pasa y es natural.Resuslta muy significativo que seas la maestra mala, no lo dejes en tarea y trata de retroalimentar a tus alumnos para que se den cuenta que su esfuerzo vale la pena.
Felicidades
Hola Lulú!!!
ResponderEliminarMe identifiqué mucho con tu publicación, ya que yo también ingresé al subsistema en el 2005. Aunque las condiciones fueron diferentes, algo que me agradó es tu impetu por ser independiente, y además por tener el deseo de realizarte (que cuando nos casamos es lo primero que postergamos).
Muchas felicidades, erse una mujer jóven... y te aprecio con mucho deseo de triunfar en la vida, eso es lo que hace la diferencia entre el que trabaja en la docencia por gusto y el que lo hace por percibir un sueldo y tener un trabajo seguro.
Nahameth