Me parece que muchos docentes coincidimos en el hecho de que un mal que nos aqueja es el desinterés de los alumnos, y en segundo término el hecho irrefutable de que a veces nosotros mismos necesitamos motivación.
Considero, así mismo, que tenemos un gran compromiso ya que somos al mismo tiempo guías, facilitadores, consejeros, etc., pienso que aún teniendo una formación como docentes que nos indique cómo llevar a cabo una clase, una planeación, etc., suele pasar que no estemos preparados para responder preguntas sobre asuntos personales de los alumnos, darles un consejo que los ayude a salir del problema en el que están metidos.
Por otro lado, el leer el documento de Esteve me llenó de una profunda empatía, recordé que yo misma me sentía tan nerviosa hace apenas 5 meses cuando me subí a este tren, y lo cierto es que a hoy día aun me siento así, aún no termino mi transición y no acabo de acostumbrarme al hecho de ser una figura de autoridad en la escuela. Recordé también que cuando apenas iba a comenzar frente a grupo mi hermana me preguntó: “¿ya pensaste a qué maestro quieres parecerte?” y le pude contestar a cuál de mis profesores quería imitar, pero tal como lo dice el documento es muy difícil ser como alguien más ya que en algún momento nos ‘atoramos’ y no sabemos qué hacer; lo mejor es ser nosotros mismos y adoptar una personalidad propia.
Creo que poco a poco es que vamos definiendo lo que queremos de esta emocionante aventura.
lunes, 10 de mayo de 2010
Cómo percibo mi docencia
Quiero compartir con ustedes mi experiencia como docente, es muy poca pero por increíble que parezca ya tengo satisfacciones.
Soy Lic. en Mercadotecnia e igual que otros compañeros, puedo decir que estoy en esto por causalidades de la vida. Hace casi 5 años me encontraba yo sin trabajo, había terminado mi carrera y contaba con algo de experiencia profesional ya que había trabajado en la Iniciativa Privada por algún tiempo. Fue entonces que una amiga de la preparatoria me comentó del Sistema donde ella trabajaba (de hecho hacía mucho que me había platicado pero nunca presté atención), era un sistema de educación impartida principalmente a comunidades rurales, resultó pues que el Director del Sistema había sido mi Rector en la Universidad; cuándo le escribí y le dije que me interesaba entrar al Sistema me dijo que no había plazas pero que tuviera paciencia, luego supe que en la Coordinación Regional de Salamanca, de donde yo soy, había un lugar como Auxiliar Administrativo y solicité el puesto, no me importó que fuera para personas de prepa, la verdad necesitaba mucho trabajar, digo, eso de que mi esposo me mantuviera no me hacía precisamente feliz, siempre me ha gustado ser independiente, gracias a Dios me dieron la oportunidad y entré al SABES en octubre del 2005.
Lo primeros comentarios que me hacían era que en un año más podría irme de asesor educativo si había oportunidad, pero la verdad no me interesaba mucho. Así transcurrieron tres años durante los cuales nacieron mis dos hijos, precisamente cuando estaba esperando a Braulio, mi hijo menor, le dije a mi esposo que ya había estado bueno, que en cuanto naciera el bebé me iba de Asesora, a donde me mandaran; cabe mencionar que por ser escuelas rurales algunas están muy lejos o son de difícil acceso, pero yo necesitaba ya un cambio.
Luego que nació mi bebé comencé con las gestiones para mi cambio pero, son plazas muy peleadas, se me hizo muy difícil, me salían con que no tenía experiencia como docente y mil pretextos, gracias a Dios nuevamente, solicité un lugar que se estaba concursando (como muchos otros que ya había solicitado), y solo otra persona lo estaba pidiendo, un día me llamaron de Desarrollo Humano para decirme que la otra persona había renunciado a su solicitud, fue un verdadero golpe de suerte, al día siguiente presenté exámenes en León y para el 03 de agosto de este año, ya estaba yo en la escuela donde doy clases. Debo mencionar que me queda muy cerca, gracias a lo cual alcanzo a dejar primero a mis hijos en la guardería y eso para mí es muy importante.
La primer semana estuvimos haciendo planeaciones y un sinfín de trabajo para el semestre, y el día 10 de agosto ya estaba yo frente a grupo. Mi hermana me preguntó si me habían dado alguna introducción, capacitación o algo, a lo que respondí que no, que solo iba con mis ganas y con la formación que yo recibí en la escuela.
Casi a diario les dejaba tarea a los muchachos, cumplía al pie de la letra el horario de clases, y bueno, los traía a “raya” como dicen, atravesé un periodo de envidias por parte de muchas personas que creían que no merecía yo ese lugar, supe de algunas inconformidades por parte del alumnado, incluso me enteré que un alumno presumía de que él me iba a correr de la escuela por que era yo bien canija (jajajaja, era la mala), ¡hay Dios! Hubo momentos en que sí pensé en qué me había metido, solo recordaba el confort de la oficina.
Y bueno, creo que me he extendido bastante, el día de hoy, me siento bien, los muchachos me están aceptando y lo noto cuando salgo y me siento por ahí a la hora de almorzar y en dos minutos estoy rodeada de alumnos y alumnas.
Ser profesor de nivel medio superior implica para mi un gran compromiso por que es ahí donde ellos decidirán qué harán con sus vidas, trato de venderles la idea de que sí se puede. Cuando por ejemplo a los alumnos de quinto semestre les explico que si las empresas, que el personal, etc., por ahí escucho que dicen “y para qué nos dice eso si nosotros nunca vamos a tener una empresa” y entonces les pongo muchos ejemplos de micro, pequeñas y medianas empresas. Debo tener los ejemplos a la mano, y a veces yo misma me sorprendo de la seguridad con la que les hablo y eso me hace sentir muy bien
Ahora me preguntan si sigo extrañando la oficina a lo que contesto sinceramente, que lo único que extraño es el baño, ja, por lo demás creo que encontré lo mío, veo como me escuchan los chicos y entonces sé que lo estoy haciendo bien.
Si algo pudiera cambiar sería un poco el rol que tenemos como Asesores ya que la carga de trabajo administrativo a veces me impide dedicarle mas tiempo a preparar clases, honestamente no le dedico mucho a eso, me declaro culpable, pero es mi intención para el próximo semestre echarle más ganas a eso y aprovechar aunque sea los pequeños espacios libres, o no sé cómo le voy a hacer pero quiero poner mas de mi parte para llegar mas preparada cada día al salón de clases.
Soy Lic. en Mercadotecnia e igual que otros compañeros, puedo decir que estoy en esto por causalidades de la vida. Hace casi 5 años me encontraba yo sin trabajo, había terminado mi carrera y contaba con algo de experiencia profesional ya que había trabajado en la Iniciativa Privada por algún tiempo. Fue entonces que una amiga de la preparatoria me comentó del Sistema donde ella trabajaba (de hecho hacía mucho que me había platicado pero nunca presté atención), era un sistema de educación impartida principalmente a comunidades rurales, resultó pues que el Director del Sistema había sido mi Rector en la Universidad; cuándo le escribí y le dije que me interesaba entrar al Sistema me dijo que no había plazas pero que tuviera paciencia, luego supe que en la Coordinación Regional de Salamanca, de donde yo soy, había un lugar como Auxiliar Administrativo y solicité el puesto, no me importó que fuera para personas de prepa, la verdad necesitaba mucho trabajar, digo, eso de que mi esposo me mantuviera no me hacía precisamente feliz, siempre me ha gustado ser independiente, gracias a Dios me dieron la oportunidad y entré al SABES en octubre del 2005.
Lo primeros comentarios que me hacían era que en un año más podría irme de asesor educativo si había oportunidad, pero la verdad no me interesaba mucho. Así transcurrieron tres años durante los cuales nacieron mis dos hijos, precisamente cuando estaba esperando a Braulio, mi hijo menor, le dije a mi esposo que ya había estado bueno, que en cuanto naciera el bebé me iba de Asesora, a donde me mandaran; cabe mencionar que por ser escuelas rurales algunas están muy lejos o son de difícil acceso, pero yo necesitaba ya un cambio.
Luego que nació mi bebé comencé con las gestiones para mi cambio pero, son plazas muy peleadas, se me hizo muy difícil, me salían con que no tenía experiencia como docente y mil pretextos, gracias a Dios nuevamente, solicité un lugar que se estaba concursando (como muchos otros que ya había solicitado), y solo otra persona lo estaba pidiendo, un día me llamaron de Desarrollo Humano para decirme que la otra persona había renunciado a su solicitud, fue un verdadero golpe de suerte, al día siguiente presenté exámenes en León y para el 03 de agosto de este año, ya estaba yo en la escuela donde doy clases. Debo mencionar que me queda muy cerca, gracias a lo cual alcanzo a dejar primero a mis hijos en la guardería y eso para mí es muy importante.
La primer semana estuvimos haciendo planeaciones y un sinfín de trabajo para el semestre, y el día 10 de agosto ya estaba yo frente a grupo. Mi hermana me preguntó si me habían dado alguna introducción, capacitación o algo, a lo que respondí que no, que solo iba con mis ganas y con la formación que yo recibí en la escuela.
Casi a diario les dejaba tarea a los muchachos, cumplía al pie de la letra el horario de clases, y bueno, los traía a “raya” como dicen, atravesé un periodo de envidias por parte de muchas personas que creían que no merecía yo ese lugar, supe de algunas inconformidades por parte del alumnado, incluso me enteré que un alumno presumía de que él me iba a correr de la escuela por que era yo bien canija (jajajaja, era la mala), ¡hay Dios! Hubo momentos en que sí pensé en qué me había metido, solo recordaba el confort de la oficina.
Y bueno, creo que me he extendido bastante, el día de hoy, me siento bien, los muchachos me están aceptando y lo noto cuando salgo y me siento por ahí a la hora de almorzar y en dos minutos estoy rodeada de alumnos y alumnas.
Ser profesor de nivel medio superior implica para mi un gran compromiso por que es ahí donde ellos decidirán qué harán con sus vidas, trato de venderles la idea de que sí se puede. Cuando por ejemplo a los alumnos de quinto semestre les explico que si las empresas, que el personal, etc., por ahí escucho que dicen “y para qué nos dice eso si nosotros nunca vamos a tener una empresa” y entonces les pongo muchos ejemplos de micro, pequeñas y medianas empresas. Debo tener los ejemplos a la mano, y a veces yo misma me sorprendo de la seguridad con la que les hablo y eso me hace sentir muy bien
Ahora me preguntan si sigo extrañando la oficina a lo que contesto sinceramente, que lo único que extraño es el baño, ja, por lo demás creo que encontré lo mío, veo como me escuchan los chicos y entonces sé que lo estoy haciendo bien.
Si algo pudiera cambiar sería un poco el rol que tenemos como Asesores ya que la carga de trabajo administrativo a veces me impide dedicarle mas tiempo a preparar clases, honestamente no le dedico mucho a eso, me declaro culpable, pero es mi intención para el próximo semestre echarle más ganas a eso y aprovechar aunque sea los pequeños espacios libres, o no sé cómo le voy a hacer pero quiero poner mas de mi parte para llegar mas preparada cada día al salón de clases.
Los saberes de mis estudiantes
Al momento de indagar entre mis estudiantes acerca de lo que hacen en internet, las respuestas fueron muy similares, ya que no encontré alguien que lo usara para ampliar sus conocimientos, por el contrario, todos contestaron que lo usan para bajar música, vídeos, para chatear, etc.
1) Lo que nuestros estudiantes saben hacer en internet
Es curioso cómo los alumnos suelen contestar a la interrogante: ¿qué sabes hacer en internet?, ya que las respuestas van desde: "bajar canciones", "ver vídeos", "subir fotos" "chatear" hasta el "buscar información" (claro, siempre y cuando el tema les interese). Esto fue con los chicos que tienen el internet a la mano o que viven cerca de un cyber, pero los muchachos de la comunidad, díficilmente saben usar una computadora, desgraciadamente, como éstos representan el cincuenta por ciento de los alumnos, no se puede avanzar a la par con todos ellos.
2) ¿Qué podemos hacer para aprovechar esos saberes en el aula?
En la situación en la que estamos, más bien quisiera buscar la manera de que los muchachos de la comunidad puedan ir a un internet público, y de esta manera despertar su curiosidad por el mundo de la Web. Para la otra mitad del alumnado es más fácil aprovechar estos conocimientos, ya que podemos intercambiar información a través del correo electrónico, tener conversaciones virtuales, hacer sus tareas más completas bajando información de la red, entre otras cosas.
3) ¿Quién va a enseñar a quién y qué le enseñará?
Pensando de nuevo en que la mitad de mis estudiantes no conocen los beneficios de la Web, esta respuesta queda dividida entre los que saben y los que no. Los chicos que no saben son a quienes yo les puedo enseñar lo que se; y por el contrario, a quienes ya tienen conocimientos de internet tal vez puedan enseñarme cosas interesantes como bajar música o videos por ejemplo, ya que en internet podemos encontrar muchos que nos ayuden en algunos temas, o para ejemplificar mejor la clase.
Se me ocurre también hacer círculos de estudio que les permita compartir sus conocimientos entre ellos mismos, trabajo en equipo, ya que el aprendizaje cooperativo da mejores resultados.
4) ¿Dónde lo harán?
Puede ser en varios lugares, hay alumnos que incluso cuentan con el servicio de internet en sus propias casas, o hay aquellos que pueden ir a casa de algún familiar, o asistir a un cyber público; me preocupan quienes viven alejados de la tecnología, pues son quienes tendrán más problemas, sobre todo, porque el inconveniente más frecuente no es la distancia, si no el dinero, son familias que viven con lo más mínimo y por más que quieran les es imposible tener acceso a una computadora con internet.
Como estas hay muchas interrogantes que me inquietan acerca del uso del internet entre mis alumnos, sin embargo, espero que poco a poco podamos ayudarlos a adentrarse en este maravilloso mundo de la red y le saquen el máximo provecho.
1) Lo que nuestros estudiantes saben hacer en internet
Es curioso cómo los alumnos suelen contestar a la interrogante: ¿qué sabes hacer en internet?, ya que las respuestas van desde: "bajar canciones", "ver vídeos", "subir fotos" "chatear" hasta el "buscar información" (claro, siempre y cuando el tema les interese). Esto fue con los chicos que tienen el internet a la mano o que viven cerca de un cyber, pero los muchachos de la comunidad, díficilmente saben usar una computadora, desgraciadamente, como éstos representan el cincuenta por ciento de los alumnos, no se puede avanzar a la par con todos ellos.
2) ¿Qué podemos hacer para aprovechar esos saberes en el aula?
En la situación en la que estamos, más bien quisiera buscar la manera de que los muchachos de la comunidad puedan ir a un internet público, y de esta manera despertar su curiosidad por el mundo de la Web. Para la otra mitad del alumnado es más fácil aprovechar estos conocimientos, ya que podemos intercambiar información a través del correo electrónico, tener conversaciones virtuales, hacer sus tareas más completas bajando información de la red, entre otras cosas.
3) ¿Quién va a enseñar a quién y qué le enseñará?
Pensando de nuevo en que la mitad de mis estudiantes no conocen los beneficios de la Web, esta respuesta queda dividida entre los que saben y los que no. Los chicos que no saben son a quienes yo les puedo enseñar lo que se; y por el contrario, a quienes ya tienen conocimientos de internet tal vez puedan enseñarme cosas interesantes como bajar música o videos por ejemplo, ya que en internet podemos encontrar muchos que nos ayuden en algunos temas, o para ejemplificar mejor la clase.
Se me ocurre también hacer círculos de estudio que les permita compartir sus conocimientos entre ellos mismos, trabajo en equipo, ya que el aprendizaje cooperativo da mejores resultados.
4) ¿Dónde lo harán?
Puede ser en varios lugares, hay alumnos que incluso cuentan con el servicio de internet en sus propias casas, o hay aquellos que pueden ir a casa de algún familiar, o asistir a un cyber público; me preocupan quienes viven alejados de la tecnología, pues son quienes tendrán más problemas, sobre todo, porque el inconveniente más frecuente no es la distancia, si no el dinero, son familias que viven con lo más mínimo y por más que quieran les es imposible tener acceso a una computadora con internet.
Como estas hay muchas interrogantes que me inquietan acerca del uso del internet entre mis alumnos, sin embargo, espero que poco a poco podamos ayudarlos a adentrarse en este maravilloso mundo de la red y le saquen el máximo provecho.
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